Comprar online puede ser tan simple como pedir un fernet, pero a veces se complica. Acá te dejamos una guía piola para que hagas tu compra sin dramas y con una sonrisa.
Primero, buscá el producto que te hizo ojitos. Puede ser ese gadget que querés desde hace rato o esa remera que viste y te encantó.
Cuando lo encontraste, hacé clic en el botón "Agregar al carrito". ¡No te preocupes! No es un carrito de supermercado, así que no te cargues de cosas que no necesitás... o sí, ¡vos sabés!
Podés seguir navegando y agregando más productos, o si ya estás satisfecho, hacé clic en "Iniciar compra" para ir al grano.
Poné tu nombre, apellido, teléfono y todo lo que te pidan. Nada de inventar datos, que después el paquete no llega.
Ingresá la dirección donde querés recibir el pedido. Acá no vale decir "en la esquina de siempre", poné bien la calle y el número.
Seleccioná el medio de envío que prefieras: rápido como un rayo o más tranqui para ahorrar un mango.
Elegí el medio de pago que más te guste: tarjeta, transferencia o lo que esté disponible. Hacé clic en "Continuar" y preparate para la confirmación.
En la página de confirmación, chequeá que todo esté en orden: productos, dirección y forma de pago.
Una vez que confirmás, vas a recibir un mail de nuestra parte. Es la señal de que tu compra está en marcha.
Cuando recibamos el pago, te mandamos el comprobante y armamos tu pedido para que lo disfrutes cuanto antes.
Comprar online es como un partido de fútbol: hay que seguir la jugada paso a paso para que termine en gol. ¡Ahora sí, a llenar el carrito y disfrutar tus compras!